ALTAS DE INTERNACIÓN

El alta de internación no es un evento aislado, sino un PROCESO en el que se debe contemplar la participación del paciente y sus familiares en todas sus etapas.

El mismo debe contener: una fecha probable del alta, identificar si el paciente tiene necesidades de alta simples o complejas, definir los criterios clínicos objetivos que se deberán cumplir para considerar que el paciente está en condiciones de alta.

Cuando están bien planificadas, tanto unos como otros se retiran con la información y el apoyo necesarios para mantener o mejorar el proceso de recuperación ya sea en su domicilio o en instituciones con otro nivel de cuidado.

Dicho proceso debería comenzar en el momento mismo de la admisión, incluso antes de la misma cuando se trata de una internación programada; los pacientes y familiares deben ser notificados dentro de los primeros dos días de la admisión con una advertencia dos días antes de la fecha planeada.

UN ALTA CORRECTAMENTE PLANEADA

  • Reduce el número de estadías innecesariamente prolongadas o cortas
  • Reduce el número de readmisiones
  • Reduce los costos promoviendo cuidados ambulatorios
  • Reduce el riesgo de juicios por responsabilidad profesional
  • Debe reflejar una continuidad en el tratamiento y mejora del paciente, y no su interrupción.
  • Debe ir acompañada de una EPICRISIS adecuadamente realizada. La que no debe ser considerada como un “cierre” sino como el primer eslabón en la cadena de seguimiento del paciente. Por lo cual es de suma importancia que la misma contenga claramente: sitio, fecha y hora del próximo control, signos de alerta o pautas de alarma, cuáles son los medicamentos que va a recibir y su dosificación, qué actividades diarias puede retomar y cuáles no. Quedando una copia de la misma en la Historia Clínica del paciente.
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