LA ADICCIÓN A LAS CIRUGÍAS ESTÉTICAS

¿Qué es la Dismorfofobia?

La dismorfofobia o trastorno dismórfico corporal es un cuadro psicopatológico que se caracteriza por la insatisfacción persistente y extendida respecto al propio cuerpo. Esto hace que quienes los sufren se sometan muchas veces de manera compulsiva a reiteradas cirugías o procedimientos estéticos en la creencia de que la próxima será la última, o la que los “hará sentir bien”, ingresando en circuito interactivo cada vez peor.

Más allá de la patología en sí misma, hoy queremos rescatar dos ideas: sus riesgos y las conductas a tomar.

 ¿Cómo identificar a estos pacientes?

Algunas de sus características son:

  • Excesiva preocupación por uno o más defectos o imperfecciones percibidas en el aspecto físico que no son observables o parecen sin importancia a otras personas.
  • Comportamientos o actos mentales repetitivos como respuesta a la preocupación por su aspecto (ej: mirarse continuamente en el espejo, asearse en exceso, comparar permanentemente su aspecto con el de otros)
  • Esta preocupación causa un malestar clínicamente significativo o un deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento

Son muy contadas las veces que estos pacientes se percatan de su problema, necesitando ayuda externa para darse cuenta y conducirse hacia el tratamiento adecuado.

¿Cuáles son los Riesgos Médico Legales?

Se trata de pacientes con un alto grado de insatisfacción. Lo que los puede llevar a: ser muy querellantes (nunca quedan conformes con la cirugía realizada), pudiendo llegar a ser agresivos, tanto con el personal de salud como con sí mismos (en algunos casos llegan al suicidio)

¿Qué hacer?

En principio estar alertas. Un buen profesional de la salud debe estar preparado para identificar un paciente de estas características y decidir cuando no debe realizar una cirugía. Sino por el contrario, apoyándose en su familia si fuera posible, conducirlo/acompañarlo  al abordaje interdisciplinario de salud mental

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