PROTECCIÓN OCULAR Y DE DECÚBITOS

Las lesiones a nervios son la segunda causa de reclamos a médicos anestesiólogos (sólo superadas por la muerte y el daño cerebral). Dentro de ellas, las más frecuentes son las neuropatías cubitales y las lesiones de plexo braquial. Si bien no siempre pueden establecerse con claridad sus causas, es muy probable que estos daños se atribuyan a una mala posición o movilización del paciente (compresión del cubital sobte una zona dura no protegida o estiramiento del plexo).

En reiteradas oportunidades nuestros peritos encuentran que las medidas de protección de decúbitos no se han documentado adecuadamente en la historia clínica o en el parte anestésico. Se facilita así la tarea del demandante, dandoles lugar a  especular que dichas lesiones fueron provocadas por estiramiento, falta de protección, o una mala posición.

Otro tanto ocurre con una complicación devastadora como puede ser la pérdida de la visión por compresión del globo ocular contra el cabezal luego de una cirugía de columna, donde el paciente debió permanecer en decúbito ventral obligado.

Tanto una situación como otra suelen ser de difícil resolución, y la carga de la prueba recae fuertemente sobre el equipo quirúrgico en general y el médico anestesiólogo en particular, quienes deberán demostrar que su accionar no fue negligente. Sin dudas, la mejor forma de hacerlo es contar con una foja anestésica que documente adecuadamente la protección de decúbitos y de ojos


NOBLE recomienda a todas sus instituciones y profesionales asegurados que documenten siempre en la foja anestésica la protección ocular y la de decúbitos del paciente. Y que esta esté incluida dentro de la historia clínica del paciente junto al consentimiento informado adecuadamente realizado.


 

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