BURNOUT: ESTAR QUEMADO POR EL TRABAJO

Indudablemente vivimos tiempos vertiginosos donde la cultura del trabajo en la era moderna condujo a la aparición de un cuadro psicopatológico producto de “estar quemado por el trabajo” (Burnout).

Hay sobrada evidencia de que se trata de una patología de alta prevalencia en el ámbito médico y/o en el cuidado de la salud en general. Nuestro país no está exento de estos casos que suelen aparecer en el personal sanitario joven de emergencias o internistas que muchas veces trabaja en ambientes insalubres, con jornadas laborales que se extienden más allá de las 8 horas y  sin el adecuado descanso nocturno.

El Burnout se trata de un cuadro caracterizado por cansancio físico y emocional, desmotivación generalizada, indiferencia afectiva, falta de realización personal y profesional con el trabajo que se está realizando. Además de padecimientos físicos tales como: gastritis, úlceras pépticas, trastornos del sueño, hipertensión arterial, deterioro en la memoria y otras funciones cognitivas.

El personal expuesto al  Burnout está más propenso a cometer errores y verse involucrado en situaciones de mala praxis.

La prevención y tratamiento del Burnout requieren de un enfoque pluralista, abarcativo y transdisciplinario. Es fundamental que el profesional además de desempeñar correctamente su trabajo, encuentre un espacio de disfrute y realización en su práctica diaria.

ACONSEJAMOS:

– Balancear adecuadamente el tiempo dedicado a las tareas laborales y las   recreativas y/o familiares

– Mantener un “clima adecuado” con pares y superiores en su lugar de trabajo

– Establecer metas y objetivos que sean factibles/realizables para no frustrarse.

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