CADENA DE MANDOS EN ORGANIZACIONES DE SALUD

La mejora y el fortalecimiento de la cadena de mandos es uno de los componentes centrales de cualquier plan de seguridad de los pacientes. Una efectiva línea de autoridad facilita, en vez de dificultar, la comunicación, el trabajo en equipo y la colaboración dentro del equipo de salud, desde la jerarquía más alta hasta el médico o el enfermero que se encuentra en la primera línea de atención.

¿Cuándo recurrir a la cadena de mandos?

  • Ante comportamientos problemáticos, inapropiados o antisociales de los profesionales.
  • Cuando no se cumplen procedimientos establecidos
  • Ante conflictos entre profesionales de salud surgidos en la atención de los pacientes
  • Cuando los médicos demoran o no responden ante el requerimiento de su presencia en la unidad clínica.
  • Cuando la respuesta o intervención del profesional resulta inapropiada al grado de urgencia dictado por la condición clínica del paciente
  • Cuando el tratamiento es inefectivo a lo largo del tiempo y el médico no se presenta para examinar personalmente al paciente

Estrategias

  • Desarrolle una norma institucional referida a la cadena de mandos o evalúe la existente.
  • Involucre a representantes de los distintos departamentos o servicios para que la norma tenga el suficiente consenso
  • Desarrolle un código de conducta institucional que incluya entrenamiento en los modales para plantear problemas que afectan la atención,
  • Desarrolle una política institucional de “tolerancia cero” para las conductas conflictivas más graves.
  • Utilice técnicas de comunicación estructurada para los pedidos de consulta y traspasos de pacientes (Ej: ISBAR –I-PASS)
  • Capacite a médicos, enfermeras, técnicos, auxiliares y administrativos sobre la política de cadena de mandos
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