EL VALOR DE LOS CHECKLISTS

La utilización de listados de verificación o “checklists” es una estrategia muy básica pero llamativamente efectiva para garantizar la precisión cuando se desarrollan tareas complejas.

Los checklists consisten en listados algorítmicos de acciones a ser desarrolladas en distintas situaciones y escenarios, con el objetivo de garantizar que no se salteen pasos claves.

La renuencia de los profesionales de la salud a la adopción de estos listados de verificación tiene que ver, entre otros motivos, con el poco convencimiento de su utilidad y que los consideran una imposición burocrática y administrativa que se agrega a las múltiples obligaciones que ya tienen.

Barreras para la implementación de checklists

  1. Confusión acerca de cómo se debe utilizar el checklist
  2. Inconvenientes prácticos en el flujo de trabajo
  3. Acceso a los recursos
  4. Actitudes individuales del personal hacia los checklists

Cómo hacer un buen checklist

  • Identifique subtareas automatizadas
  • Solicite resultados específicos
  • Identifique las demandas físicas de la tarea que puedan ser conflictivas
  • Considere todos los posibles escenarios
  • Sea realista acerca de la tarea
  • Incluya pausas
  • Diseñe planillas amigables
  • Indique a quién le corresponde cada tarea
  • Pruebe el checklist

Los listados de verificación son sólo recordatorios de lo que tenemos que hacer y, a no ser que se encuentren acompañados de un cambio de actitud y un esfuerzo para remover las barreras que actualmente limitan su uso, tendrán muy poco impacto. Cuando comenzamos a creer y a actuar bajo la idea de que la seguridad es algo simple y sin costo y que lo único que requiere es la utilización de un simple listado, abandonamos cualquier intento serio por alcanzar mayores niveles de calidad y seguridad en la atención.

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