TOMA DE DECISIONES COMPARTIDAS

¿En qué consiste la toma de decisión compartida?

El proceso consiste en que el profesional sanitario le brinda información al paciente sobre su problema de salud y el balance riesgo-beneficio de todas las opciones de un procedimiento diagnóstico o terapéutico, incluyendo la opción de no realizar nada. El paciente le aporta información sobre sí mismo al profesional sanitario y sobre sus preferencias, problemas, condiciones en su hogar y reflexiona como podrían influir en cada una de las opciones haciendo que alguna sea mejor o peor que las demás. Luego los profesionales sanitarios en conjunto con el paciente toman la decisión sobre cuál procedimiento diagnóstico o terapéutico sería el más adecuado u optar por esperar antes de seleccionar uno de ellos.

¿Cuáles son los aspectos a tener en cuenta?

  1. Que el profesional sanitario desarrolle una relación de confianza, de empatía y calidez con el paciente.
  2. La comunicación debe ser fluida y se debe facilitar el discurso del paciente
  3. Explorar las preferencias del paciente sobre la información que desea recibir y responder a sus preocupaciones y expectativas
  4. Valorar la evidencia en el contexto de cada paciente individual.
  5. Ayudar al paciente a evaluar cada una de las alternativas y el impacto en función de sus preferencias y valores.
  6. Negociar la decisión junto con el paciente y resolver, si es que los hay, los conflictos.
  7. Acordar un plan de acción y preparar el seguimiento.

¿Existen barreras para la aplicación práctica de la toma de decisiones compartidas?

  1. No apoyar la participación del paciente ya que significa ceder parte del control.
  2. Apoyar la participación del paciente pero no saber cómo hacerlo realidad.
  3. Falta de tiempo.
  4. Falta de entrenamiento en habilidades de entrevista clínica.
  5. Poco desarrollo de habilidades para la negociación con el paciente.

 


La esencia de la decisión compartida está en reconocer que en toda decisión clínica existen dos tipos de expertos, distintos,pero igual de importantes: el profesional sanitario y el paciente