EL SÍNDROME VIP

El “Síndrome VIP” (Very Important Person) fue descripto por primera vez como tal en 1964.  Ocurre cuando una persona muy importante se interna en una institución de salud y su condición de famoso termina afectando las decisiones sobre su atención médica. Es relativamente común que este tema surja luego de complicaciones con personas muy reconocidas por la sociedad.

El síndrome puede manifestarse de distintas formas. A veces, para tratar de evitar dolor o contratiempos al paciente, los médicos modifican las prácticas habituales. Se realizan entonces menos estudios y procedimientos invasivos, pudiendo esta decisión llevar a errores y retrasos en el diagnóstico o  el tratamiento. Otras, los médicos pueden querer estudiar al máximo cualquier minúscula anormalidad, sometiendo al paciente a estudios que no realizarían a otros. Estas prácticas a su vez pueden agregar nuevos riesgos.

Para evitar caer en este síndrome, tenga en cuenta los siguientes consejos:

  1. No viole las reglas: las buenas prácticas y las normas fueron creadas para brindar una atención eficiente y de alta calidad. Cualquier desviación de las mismas pone en peligro al paciente famoso.

 

  1. Trabaje en equipo. Evite los compartimientos estancos: Todos los especialistas involucrados en la atención del paciente VIP deben ir más allá de su propia especialidad y estar permanentemente comunicados con los otros colegas que participan de la atención

 

  1. Garantice una adecuada comunicación interna; El desafío logístico y de seguridad que implica el transporte de los pacientes VIP a los distintos sectores del hospital para realizar estudios o tratamientos demanda una comunicación muy aceitada entre los diferentes servicios.

 

  1. Sea muy cuidadoso en la comunicación con los medios: La liberación de información queda siempre supeditada a lo que el paciente o sus representantes legales quieran comunicar.

 

  1. Resista el “Síndrome del Jefe de Servicio”: Muchos pacientes VIP demandan ser atendidos por el Jefe de Servicio. Su designación para atender al paciente VIP sólo será apropiada si de hecho es ese médico el que tiene más experiencia en los problemas que presenta el paciente.

 

  1. La atención debería brindarse en el lugar más apropiado: La atención del paciente en un ambiente alejado de los lugares en donde se desarrolla la mayor parte de la atención clínica suele dar una imagen de mayor privacidad y seguridad, pero este aislamiento puede, bajo ciertas circunstancias, impedir una atención óptima.

 

  1. Proteja la seguridad del paciente: Los planes para garantizar la integridad física del paciente VIP requieren de una especial atención al lugar de internación, al control de accesos y otros aspectos logísticos.

 

  1. Sea muy cuidadoso acerca de la aceptación o declinación de regalos: Los pacientes VIP que vienen de culturas muy obsequiosas ofrecen a menudo regalos que pueden aparecer como exagerados. En vez de aceptar un regalo durante un episodio agudo de internación, es recomendable que el médico decline elegantemente el mismo y ofrezca aceptarlo una vez que todo haya terminado.

 

  1. Trabaje con los médicos personales del paciente: Si bien el involucramiento de profesionales ajenos a la institución plantea varios desafíos, su participación no debería ser desalentada en caso de ser solicitada.

 

Fuente: “EL Síndrome VIP. Que el fulgor de la estrella no lo encandile”. Recomendación NOBLE ® Julio 2016