ALEGRÍA EN EL TRABAJO

En toda la fuerza laboral del sector salud, la ambigüedad de roles, el trabajo inútil que no agrega valor, la falta de trabajo en equipo y un ambiente generalizado de falta de respeto le están robando a las personas aquellas experiencias que dan significado y alegría a sus vidas laborales. Sin embargo, en nuestro trabajo como profesionales de la salud, la alegría no sólo es humana; también resulta instrumental. No puede brindarse lo que no se tiene. Los dones de la esperanza, la confianza y la seguridad que merecen los pacientes y sus familias sólo pueden provenir de una fuerza de trabajo esperanzada, confiada y segura. La alegría en el trabajo es pues un recurso esencial para la empresa de cuidar.

El Instituto para la Mejora en Salud de los Estados Unidos ha definido un marco de  9 condiciones para garantizar una fuerza de trabajo alegre y comprometida. Ellas son:

  1. Seguridad física y psicológica: La gente se siente protegida en su trabajo diario. Las autoridades se preocupan por generar un ambiente libre de daños físicos (ej: accidentes punzocortantes, exposición a radiación y químicos, exceso de carga, etc) La gente se siente segura y capaz de proponer cambios. Las interacciones son siempre respetuosas.
  2. Sentido y propósito: Las personas sienten que su trabajo marca una diferencia y se encuentran conectadas a un propósito mayor que ellas mismas. El trabajo diario está en línea con lo que llevó a esa persona a trabajar en salud.
  3. Autonomía y opciones: Las personas tienen la posibilidad de elegir cómo ejecutar sus responsabilidades diarias. Tienen voz en la forma en la que se hacen las cosas en sus servicios. Se los incluye cuando debe decidirse sobre procesos, cambios o supuestas mejoras que los afectarán.
  4. Reconocimiento y premios: Los líderes ejecutivos comprenden el trabajo diario, reconocen abiertamente la contribución de la gente y celebran los buenos resultados. Y muchas de las recompensas más significativas no tienen que ver con lo monetario.
  5. Gestión participativa: Los líderes hacen participar a los otros antes de hablar, informan, escuchan y, estimulan al personal a compartir lo que piensan.
  6. Camaradería y trabajo en equipo: Se respira en la organizaciópn un clima de compañerismo y apoyo mutuo. Existe una visión compartida, conciencia de situación y relaciones de confianza.
  7. Mejoras diarias: La organización aplica los principios de la ciencia de la mejora para identificar, probar e implementar mejoras en los sistemas y los procesos. Se aprende tanto de los fracasos como de los éxitos.
  8. Bienestar y resiliencia: La organización demuestra que valora la salud y el bienestar de todos sus empleados. Se estimula y aprecia el sano equilibrio entre el trabajo y la vida personal/familiar; se brinda apoyo psicológico en casos de depresión o ansiedad.
  9. Indicadores en tiempo real: La organización utiliza indicadores que permiten el monitoreo constante del desempeño del sistema. Los empleados reciben reportes diarios, semanales o mensuales de los progresos o retrocesos en los objetivos propuestos.
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