ESCUCHA ACTIVA

Para que una comunicación sea efectiva,  es importante escuchar adecuadamente lo que la otra persona está diciendo, haciendo que la misma sienta que está siendo realmente escuchada. La escucha activa requiere darle a la persona que emite el mensaje una atención total, desprovista de interrupciones innecesarias, estableciendo contacto visual y utilizando un adecuado lenguaje corporal.

Una persona que no sabe escuchar…

  • Se distrae fácilmente.
  • Reacciona ante palabras muy emocionales.
  • Interrumpe frecuentemente.
  • Se desconecta ante información que “no le interesa”.
  • Salta a conclusiones apresuradas.
  • Encuentra fallas en el mensaje.
  • Está pensando en lo que quiere decir mientras la otra persona está hablando.

 

Técnicas

 Según corresponda, usted puede utilizar alguna de las siguientes técnicas para demostrar que realmente le está prestando atención a lo que le están diciendo:

  • Preguntas para clarificar: Ej: “Podría repetirme eso?, “No estoy seguro si la entendí bien. Me podría explicar qué es lo que quiere decir con….?”

 

  • Parafraseo: Ej. “Si entiendo bien lo que usted quiere es…” “Lo que me está diciendo es que…..”
  • Reflejar el sentimiento: Ej: “Entiendo que usted esté nervioso….”
  • Resumen/Chequeo: Ej: “Entonces, estamos de acuerdo en que su principal problema es…..”

Estas técnicas pueden ser complementadas con preguntas abiertas y cerradas. Las primeras tienen un alcance amplio y se utilizan para obtener la mayor cantidad de detalles posibles (Ej: “¿podriá decirme qué paso?”) permiten tener un panorama más completo, pero pueden incluir detalles irrelevantes. Las preguntas cerradas requieren una respuesta específica. Le permiten a la persona que escucha en partes específicas de la información que pueden parecer intrascendentes para los legos, pero que tienen relevancia médica.

Los profesionales que saben escuchar suelen brindar una atención más segura y centrada en las necesidades del paciente.

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