CONCILIACIÓN DE MEDICAMENTOS

Los eventos adversos por medicamentos son una de las principales causas de lesiones y muertes dentro de los sistemas de salud alrededor del mundo

La conciliación de la medicación es una práctica que se ha desarrollado con el objetivo de mejorar la comunicación y disminuir estos errores, garantizando que el paciente recibe en cada momento la medicación correcta a lo largo de toda su asistencia. Es un proceso estructurado y multidisciplinar, que implica tanto a los profesionales sanitarios como a los pacientes y sus familiares o cuidadores, para lograr que la información que se transmite sobre la medicación en los puntos de transición sea precisa y completa. Organismos de todo el mundo, incluyendo la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomiendan implementar esta práctica y han desarrollado guías prácticas y herramientas para fomentar su establecimiento en los centros sanitarios.

PROCESO DE CONCILIACIÓN

Este proceso consta de varias etapas:

 

1-Elaboración de la lista de medicación previa del paciente

2-Revisión de la lista de medicación activa prescrita.

3-Comparación y detección de discrepancias aparentemente no justificadas que requieren aclaración.

4-Aclaración con el prescriptor.

5-Documentación de los cambios realizados.

6-Elaboración de una lista de «medicación conciliada».

7-Comunicación de la lista conciliada.

¿CUANDO CONCILIAR?

La medicación debe conciliarse en todas las transiciones asistenciales, esto es, cada vez que el paciente cambia de nivel asistencial o un nuevo profesional médico participa en su atención.

La seguridad de los medicamentos en las transiciones de la atención forma parte de una de las tres áreas prioritarias del 3er Reto Mundial (“Medicación sin daños”) de la OMS y la conciliación es una herramienta  que permite  reducir estos daños.