ERRORES  DIAGNÓSTICOS

Si bien durante la última década se ha avanzado en medidas que mejoran la seguridad de los pacientes,  los errores y retrasos diagnósticos han recibido poca atención, a pesar de ser una causa frecuente de daños.  Este tipo de errores representa en todo el mundo la principal causa de juicios por mala praxis, duplicando, por ejemplo,  las demandas y los pagos por errores de medicación.

 ¿Cuáles son los errores diagnósticos más frecuentes?

Se estima que, en casi todas las especialidades clínicas, 1 de cada 10 pacientes experimenta algún error diagnóstico. En especialidades de diagnóstico con imágenes este número es menor. Las causas de errores dependen del ámbito. En guardias de emergencias las más comunes son el error o retraso en el diagnóstico de infartos, apendicitis y meningitis (esto último en niños). También la falta de diagnóstico de fracturas y lesiones tendinosas/nerviosas en heridas. En el ámbito de consultorios la causa más frecuente es el retraso en el diagnóstico de distintos tipos de cáncer.

 ¿Por qué se producen?

La causa de los errores diagnósticos es multifactorial. En la génesis del error juegan factores cognitivos, de actitud, de comunicación y de sistemas.

  • Factores cognitivos: Hábitos de pensamiento; sesgos; echar mano al diagnóstico más frecuente; cerrar prematuramente el proceso; no plantearse diagnósticos diferenciales; quedarse “anclado” en el diagnóstico previo de un colega.

 

  • Factores comunicacionales: Fragmentación de la atención; escaso entrenamiento de los médicos en comunicación y trabajo en equipo, un sistema que promueve y recompensa la autonomía y el desempeño individual; falta de participación del paciente y su familia en el proceso.

 

  • Factores sistémicos: Sobrecarga de trabajo; pluriempleo y alta rotación; procesos de trabajo mal diseñados: inadecuado seguimiento de análisis complementarios, falta de notificación de resultados anormales, inadecuados traspasos de pacientes, falta de planificación de altas.

 

  • Factores actitudinales: Exceso de confianza, complacencia. Creencia de que los errores son inevitables.

  

¿Cómo se pueden prevenir?

  • Mejorando la capacitación formal y el entrenamiento del profesional
  • Entrenando a los médicos en los atajos cognitivos (heurística) mas frecuentemente utilizados

 

  • Mejorando el feedback al médico acerca de su precisión diagnóstica
  • Combatiendo los errores cognitivos: bibliografía sobre procesos mentales; ateneos de casos problema; sistemas informáticos de ayuda a la decisión; acceso a internet y revistas científicas; utilización de guías y algoritmos.

 

  • Mejorando de la comunicación: historia clínica electrónica, pases e interconsultas estructuradas, sistema eficiente para comunicar resultados anormales; facilitación de inteconsultas, segunda lectura de estudio claves, supervisión de médicos en formación, seguimiento de pacientes dados de alta.

 

  • Identificando y auditando errores: sistemas de reporte de errores; autopsias; ateneos de morbimortalidad; diagnóstico de ingreso vs. diagnóstico de egreso; motivo de derivación vs. diagnóstico final; informes finales de radiología y patología

 

  • Mejorando las condiciones de trabajo: evitar la sobrecarga; minimizar las interrupciones; minimizar las presiones de producción
VER ARTICULO COMPLETO