Consentimiento informado en menores

Es importante que tanto el  personal de salud como los adolescentes y sus padres conozcan las leyes argentinas relativas al consentimiento informado en  menores de edad.

Conforme el marco regulatorio vigente, la Convención Internacional sobre Derechos del Niño, la Ley Nacional 26.061. la Ley 114 de CABA, la Ley 13.298 de la Prov. de Buenos Aires y otras leyes provinciales, cada niño y adolescente es un sujeto de derecho. En tal sentido, deben considerarse sus capacidades progresivas en el ejercicio de estos derechos en todos los ámbitos: la casa, la escuela, el hospital.

La ley 26.529 de Derechos del paciente, historia clínica y consentimiento informado, en su Art. 2 Inc. E (autonomía de la voluntad) establece que:

 “Los profesionales de la salud deben tener en cuenta la voluntad de niños, niñas y adolescentes sobre terapias o procedimientos, según la competencia y discernimiento de los menores. En los casos en que de la voluntad expresada por el menor se genere un conflicto con el o los representantes legales, o entre ellos, el profesional deberá elevar, cuando correspondiere, el caso al Comité de Ética de la institución asistencial o de otra institución si fuera necesario, para que emita opinión.”

Para disminuir cualquier subjetividad por parte de los profesonales de la salud, el nuevo Código Civil y Comercial, en su Art. 26 establece claramente dos niveles de aptitud para consentir de los adolescentes:

Adolescentes entre 13 y 16 años:

  “Se presume que el adolescente entre 13 y 16 años tiene aptitud para decidir por sí respecto de aquellos tratamientos que no resultan invasivos, ni comprometen su estado de salud o provocan un riesgo grave en su vida o integridad física.”

“Si se trata de tratamientos invasivos que comprometen su estado de salud o está en riesgo la integridad o la vida, el adolescente debe prestar su consentimiento con la asistencia de sus progenitores. El conflicto entre ambos se resuelve teniendo en cuenta su interés superior, sobre la base de la opinión médica respecto a la consecuencias de la realización o no del acto médico.”

 Adolescentes mayores a 16 años:

 “A partir de los 16 años, el adolescente es considerado como un adulto para las decisiones atinentes al cuidado del propio cuerpo.”

Esto quiere decir que a partir de los 16 años no se requiere consentimiento de los padres para la realización de procedimientos invasivos o cirugías, si bien siempre es recomendable su participación en el proceso, salvo negativa del menor por cuestiones que hagan a su privacidad o intimidad.