TRABAJO EN EQUIPO. CARDIO-ONCOLOGÍA

En reiteradas oportunidades hemos mencionado la importancia del “TRABAJO EN EQUIPO EN MEDICINA”. Una atención eficiente y segura de nuestros pacientes requiere que todo el personal de salud coordine sus tareas. Y un equipo se diferencia de un grupo en que los equipos plasman una acción colectiva que surge de la interdependencia de las tareas. Pocos ejemplos son más claros que lo que ocurre en la cardio-oncología; donde mejorar el pronóstico del paciente no se trata sólo de curar el tumor, sino de prevenir, diagnosticar y tratar eficazmente las complicaciones derivadas de las terapias oncológicas. Se trata de un equipo en diálogo permanente en el que se debe llegar al equilibrio de no caer en preocupaciones excesivas que impidan el uso de terapias potencialmente curativas ni la subestimación de un riesgo que pueda comprometer la vida a largo plazo.

Además de la forma en que nos comuniquemos nacerá la prudencia en el lenguaje con una población tan susceptible como esta.

  • El equipo requiere combinar conocimientos cardiovasculares de Quimio y Radioterapia; de la evolución natural del cáncer y los beneficios de su tratamiento.
  • De ninguna forma el cardiólogo puede reemplazar al oncólogo – quien sigue siendo la cabeza del tratamiento – sino transformarse en su estrecho colaborador, con un acabado conocimiento del tratamiento.
  • El objetivo común es LOGRAR LA MAYOR SOBREVIDA LIBRE DE ENFERMEDAD Y EFECTOS ADVERSOS. Para lo cual se hace una valoración antes, durante y después del tratamiento estipulado.