LAS ORGANIZACIONES DE SALUD Y LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

¿Cuándo y cómo informar sobre el estado de un paciente?

No es infrecuente que los hospitales, clínicas y sanatorios ocupen la primera plana de los diarios o el horario central de los noticieros televisivos. Los temas vinculados a la salud y a la muerte suelen ser de interés general y por ello son considerados de interés periodístico. La demanda de información médica por parte del consumidor es cada vez más alta, ya se trate de un nuevo tratamiento o descubrimiento de gran impacto, la hospitalización de un personaje famoso, o temas de interés local acerca de lo que está haciendo tal o cual municipalidad por la salud de sus habitantes.

Las instituciones de salud no pueden ser ajenas a este panorama y deben tener programas preestablecidos con funciones asignadas para manejar distintos tipos de situaciones.

De acuerdo a la ley nacional 26.529 de derechos del paciente, los profesionales e instituciones de salud están obligados a respetar la privacidad y confidencialidad de la información que manejan en el transcurso de la atención médica.

Por lo tanto, sólo se puede dar información a la prensa si el periodista al hacer la pregunta identifica al paciente por su nombre y si se cuenta con su autorización. Si la persona que pregunta no identifica al paciente por su nombre o si no se tiene la autorización de éste, no se puede dar ninguna información que permita identificarlo.

En los casos autorizados, sólo debe brindarse información general y nada más específico. Las normas y procedimientos institucionales deben incluir un lenguaje estandarizado para describir  la condición general de un paciente determinado ante la requisitoria periodística. Estos términos  deberían ser comunicados y conocidos por todos los empleados. Por otra parte, los mismos deben ser a su vez incluidos en los instructivos que se les entregan a los medios locales (si se ha desarrollado el trabajo que describimos en este artículo), aclarándoles su significado y adelantándoles que los mismos serán utilizados rutinariamente y exclusivamente en respuestas a preguntas sobre la condición de un paciente.

La American Hospital Association  ha desarrollado y definido formas de describir la condición de un paciente en una, dos o tres palabras. Su adaptación y aplicación a nuestro medio puede resultar muy útil:

  • No se puede determinar: El paciente se encuentra siendo atendido y los médicos están evaluando su condición”
  • Buen Estado: Los signos vitales se encuentran estables y dentro de límites normales. El paciente está lúcido y cómodo. Los indicadores son excelentes.”
  • Estado Favorable: Los signos vitales se encuentran estables y dentro de límites normales. El paciente está lúcido pero con molestias. Los indicadores son favorables.
  • Estado Serio: Los signos vitales pueden ser inestables y estar fuera de los límites normales. El paciente presenta un cuadro agudo y los distintos indicadores generan dudas sobre su evolución.
  • Estado Crítico: Los signos vitales son inestables y fuera de los límites normales. El paciente puede estar inconsciente. Los indicadores son desfavorables.
  • Tratado y externado: El paciente recibió tratamiento pero no fue internado en la institución.
  • Tratado y derivado: El paciente recibió tratamiento y fue derivado a otra institución (Si bien un hospital puede revelar que un paciente fue tratado y derivado, puede negarse a dar información acerca de la fecha de derivación o del sitio a donde fue transferido si no tiene la autorización del paciente.

Lo que los voceros deben saber cuando hablan con los medios 

  •  Vaya al encuentro con un propósito (el mensaje la organización quiere dar)
  • Asegúrese que el periodista tenga su nombre y título profesional correcto.
  • No deje que el periodista ponga palabras en su boca
  • No asuma que lo que le dice el periodista es cierto
  • Si la pregunta es insultante, reformule usted mismo la pregunta eliminando la provocación y respondiendo la pregunta.
  • Si el periodista le deja el micrófono en su cara luego de que respondió… ¡Pare!
  • No existe el “of the record”.
  • Anticípese a las preguntas
  • Establezca su punto primero. Tenga mensajes preparados. Trate de hacerlo en 30 segundos y en menos de 90 palabras…
  • No finja que sabe la respuesta si no es el caso
  • No hable mal de colegas ni de la institución. Si no tiene nada bueno que decir, no diga nada. Recuerde a los periodistas que los profesionales pueden diferir en su opinión pero eso no significa que deban atacarse unos a otros en los medios. Para eso hay un proceso interno en las instituciones.
  • No compre preguntas hipotéticas.
  • Así como los periodistas graban, usted también puede grabar entrevistas sensitivas.
  • Divida las preguntas múltiples en sus partes y responda cada una por separado
  • No levante temas que no quiera ver impresas o en los medios al día siguiente
  • Evite el término “sin comentarios” ante la pregunta de un periodista. Establezca por qué no puede responder (ej: el asunto está bajo investigación, no soy la persona apropiada, la organización no ha tomado una decisión, etc.)

Fuente: Fabián Vítolo.  Las instituciones de salud y los medios de comunicación. Biblioteca Virtual NOBLE ®