EL VALOR DE LA PARTICIPACIÓN DEL PACIENTE Y SU FAMILIA EN LA SEGURIDAD DE SU ATENCIÓN MÉDICA


Recibir atención médica es definitivamente una experiencia personal e intransferible. Si bien la seguridad en la atención es una responsabilidad indelegable de los profesionales de la salud e instituciones médicas, los mismos dependen de una activa participación y compromiso de los pacientes para garantizarla.

La participación de los pacientes y familias en la mejora de la seguridad de su atención implica la creación de alianzas efectivas entre aquellos que brindan la atención y aquellos que la reciben –a todos los niveles, incluyendo no sólo los encuentros individuales sino también en los comités de seguridad, cuerpos ejecutivos, directorios y en los cuerpos que diseñan las políticas de salud a nivel nacional-. La mayor participación a través de estas alianzas puede ser muy beneficiosa, tanto para los pacientes, en términos de una mejor salud y resultados, como para los profesionales, que se desempeñarán en un ambiente de trabajo más productivo.

Los pacientes, sus familias y las organizaciones que los representan comprenden cada vez más la sabiduría de esta alianza estratégica. A menudo, sin embargo, en el camino de la misma se interpone el mismo sistema de salud cuya fragmentación, cultura paternalista y falta de adecuados procesos dificultan la tarea.

Si bien los pacientes y sus familias tienen un rol fundamental en la prevención de errores médicos y reducción del daño, la responsabilidad de la atención recae primariamente en las organizaciones de salud y en los profesionales que brindan la atención. Muchas de las barreras a la participación a las que se enfrentan los pacientes y sus familias, como la falta de acceso a sus historias clínicas, intimidación, temor de represalias, y falta de herramientas o recordatorios fáciles de entender para mejorar su seguridad, sólo podrán ser sorteadas si los líderes de las organizaciones y los médicos colaboran y dan su apoyo para que los pacientes y sus familias adquieran más confianza en su interacción con los profesionales que los atienden. Muchas de las herramientas necesarias para hacer esto ya existen, pero el sistema de salud debe brindar además la capacitación y el entrenamiento que necesitan tanto los profesionales de la salud como los pacientes para que esta sociedad sea efectiva.

Si bien la responsabilidad es de los médicos, los pacientes pueden aportar mucho para garantizar la calidad y seguridad de su propia atención. Son un par de ojos y oídos extras que deberían ser integrados en los procesos de seguridad de todas las instituciones de salud, Por ejemplo:

  • Conocen mejor que nadie sus síntomas y sus respuestas a los tratamientos.
  • Dedican más tiempo que nadie a su propio bienestar y buena evolución.
  • Están siempre “presentes” durante su propia atención, a no ser que se encuentren incapacitados por factores que van más allá de su control; son  los primeros en advertir cambios en sus síntomas o el impacto de los tratamientos, pudiendo comunicar esto al equipo que los atiende.
  • Su coraje y resiliencia pueden inspirar y energizar al equipo de salud.
  • A menudo perciben deficiencias en los procesos de atención que pasan desapercibidas para los profesionales.

Por todas estas razones, las organizaciones de salud deberían estimular a los pacientes a participar en su atención, creando un clima que les permita hacerlo. Si los pacientes y sus familias son considerados parte del equipo, podrán protegerse mejor de  los eventuales errores y fallas que puedan haber en los procesos.

La participación del paciente y su familia mejora los resultados de su atención 

  • Aumenta la posibilidad de un diagnóstico correcto
  • Toma de decisiones compartida
  • Mayor adherencia al tratamiento
  • Disminuye eventos adversos (otro par de ojos)

La participación del paciente mejora su experiencia 

  • La experiencia de formar una «sociedad» con quienes los atienden
  • Mayor satisfacción con los resultados
  • Refuerza la cultura de seguridad

La participación del paciente mejora la experiencia del equipo de salud

El modelo de pacientes plenamente comprometidos con su atención y en la planificación de nuevos procesos ha demostrado ser clave para la mejora continua, una de las principales fuentes de satisfacción en el trabajo.

La participación del paciente mejora los resultados de todo el sistema

  • Diseminando los beneficios de la participación a toda la organización
  • Brindándole a la organización el punto de vista del consumidor

Fuente: Rol de los pacientes en la seguridad de su atención médica. Biblioteca virtual NOBLE ®, 2014