COMPUTADORAS EN EL CONSULTORIO


Los médicos parecen comunicarse de manera diferente con los pacientes cuando utilizan computadoras en el consultorio, y la satisfacción de estos últimos con la consulta también sería menor, de acuerdo a recientes investigaciones. Distintos autores observan que las consultas con alto uso de herramientas informáticas tienen un tono menos positivo, con una marcada dificultad para poder registrar datos en la computadora y comunicarse efectivamente de manera simultánea.

Es indudable que el uso de la tecnología informática en el consultorio trae muchos beneficios, entre los que se incluyen la mayor accesibilidad a los datos, la legibilidad, los sistemas de prescripción computarizada, los alertas acerca de interacciones medicamentosas, los sistemas de ayuda diagnóstica, la posibilidad de incorporar imágenes digitales y el rápido acceso a cuerpos de conocimiento y buenas prácticas. Otras ventajas demostradas son la facilitación de la adherencia a guías de medicina preventiva, mejor seguimiento de patologías crónicas y la disminución de los costos en salud a largo plazo. Ya nadie discute a esta altura que la medicina ambulatoria actual, con un elevado nivel de fragmentación entre múltiples locaciones y prestadores, necesita esta herramienta.

Sin embargo, dejando de lado el obstáculo que representa la inversión inicial que requiere la implementación de sistemas informáticos integrados, muchos médicos han planteado los efectos adversos de la computadora en consultorio: privacidad y confidencialidad de los datos, mayor tiempo de la consulta, menor contacto visual y efectos negativos sobre la relación médico-paciente.

El impacto de la computadora y la historia clínica electrónica sobre la relación médico-paciente y la comunicación durante la consulta dependerá de los siguientes cuatro factores:

  1. Organización de la visita

 La consulta clínica requiere que el médico reúna y registre antecedentes familiares y personales, revise al paciente, brinde información acerca del diagnóstico y del pronóstico, realice recomendaciones y eduque en salud. En la práctica, muchas de estas tareas se superponen y no siempre siguen un mismo orden. La presencia de la computadora en el consultorio agrega complejidad a la organización y ritmo de la consulta, ya que aumenta la cantidad de información clínica (más tareas mentales) e introduce tareas físicas adicionales, como lo es la de tipear la información en el teclado.  Para muchos médicos, la presencia de la computadora les complica la organización de la visita. Si no hay una preparación adecuada, el médico puede llegar a confundirse entre lo que le está diciendo el paciente y lo que aparece en la pantalla. Cada vez que el profesional mira al monitor, la información que allí aparece pasa a ser el tópico de la discusión, desplazando muchas veces el foco de lo que estaba diciendo el paciente. En estos casos, el cambio continuo de temas y la falta de resolución antes de pasar de un tema a otro terminan confundiendo a los pacientes. La computadora ayuda así a multiplicar la percepción de desorganización de la visita, aumentando su duración. Resultaría entonces importante que el médico se prepare mínimamente antes de recibir al paciente revisando los datos relevantes de la historia electrónica del paciente, evitando de esa manera silencios incómodos destinados a interactuar con la pantalla y no con el paciente.

  1. Conducta verbal y no verbal

La historia clínica electrónica en  el consultorio suele amplificar los buenos a malos hábitos de los médicos al momento de escribir en papel. Aquellos que son capaces de mantener un adecuado contacto visual, escribiendo intermitentemente y balanceando la conversación con el registro, suelen beneficiarse con la incorporación de la tecnología informática, ya que disponen de mucha más información de la que naturalmente se vuelca en una conversación. Los médicos que de por sí hablan más de lo que escuchan y se concentran más en los papeles que en lo que les dicen los pacientes, suelen disminuir aún más su interacción y contacto visual  cuando tienen que ingresar datos en la computadora.

  1. Dominio del sistema y de la navegación

La capacidad del médico para navegar en el sistema informático es otro factor que parece influir sobre la mejora o empeoramiento de la comunicación. Los que dominan la tecnología, comparten información de la pantalla con los pacientes (gráficos, histogramas, tendencias, etc.). Los que no, pasan más tiempo luchando con el sistema que atendiendo a las necesidades de los pacientes.

  1. Organización espacial del consultorio

La localización del teclado, el monitor, la camilla y la silla del médico suele ser muy variable en los distintos consultorios clínicos. En algunos casos, el teclado está dispuesto de tal forma que permite al médico alternar su atención entre la computadora, la pantalla y el paciente, permitiéndole de manera simultánea ingresar datos y compartir información del monitor con el paciente. En otros consultorios, los médicos tienen que darle la espalda al paciente para poder ingresar datos en la computadora. En estos casos, los médicos tienen que dejar de utilizar totalmente la computadora para poder ver al paciente. La organización espacial del consultorio puede impactar así sobre el estilo de comunicación.

En resumen, mientras que las computadoras tienen el potencial de mejorar significativamente la calidad y precisión de la información y de la atención en consultorio, su utilización plantea múltiples desafíos. La optimización del uso de la historia clínica electrónica en el ámbito ambulatorio requiere de alianzas efectivas entre administradores, médicos y pacientes. También necesita de una adecuada asociación entre quienes investigan el uso e impacto de las tecnologías de la información y quienes estudian la dimensión humana de la atención médica.

 

Fuente: Vítolo F. Computadoras en el consultorio. Biblioteca virtual NOBLE ®