SEGURIDAD PSICOLÓGICA 


Este concepto fue acuñado por James Reason en su libro “Managing the Risks of Organizational Accidents” (1997), y fue popularizado por Amy Edmonson en sus primeros escritos y en su libro, “Teaming” (2012). Aunque coloquialmente se define a la seguridad psicológica como “la posibilidad de hablar de mis preocupaciones”, la misma tiene muchos matices y se caracteriza por los siguientes cuatro atributos.

Hay seguridad psicológica cuando:

  • Cualquiera puede realizar preguntas sin parecer estúpido.
  • Cualquiera puede pedir ayuda u opiniones parecer incompetente.
  • Cualquiera puede ser respetuosamente crítico sin parecer negativo.
  • Cualquiera puede sugerir ideas innovadoras sin ser percibido como disruptivo.

Cada uno de estos atributos se manifiesta en distintos lugares y momentos dentro del entorno laboral y sirve de apoyo a distintas actividades. El poder hacer preguntas sin parecer estúpido, por ejemplo, se relaciona con el aprendizaje en el entorno clínico, mientras que el pedir opiniones sin parecer incompetente es un componente natural de una comunicación efectiva en los equipos de trabajo.

Desafortunadamente, muchos entornos sociales comunes, incluyendo nuestras escuelas, familias y amigos, refuerzan todo lo contrario a la seguridad psicológica y no apoyan el valor de hacer preguntas, buscar opiniones o sugerir innovaciones. Un entorno de seguridad psicológica rompe este ciclo; estas conductas no sólo son bienvenidas, sino que se esperan.