LOS PROFESIONALES DE LA SALUD Y LA PANDEMIA COVID-19: Manejo del Estrés

Con el incremento de casos de COVID-19 en los últimos días, los profesionales de la salud de nuestro país (especialmente los de las zonas más afectadas) se encuentran bajo una enorme presión. Se las ha cargado sobre sus espaldas el mote de «heroes»,  aún cuando la mayoría de ellos sólo quieran ser profesionales que cumplen con su llamado vocacional sintiéndose protegidos y seguros. Están hechos de carne y hueso, y tienen miedos como todos. Miedo a contagiar a la familia, miedo a morir, miedo a ver morir a gente que quieren, ansiedad, insomnio, enojo, pérdida de confianza, depresión, incertidumbre económica, inseguridad y angustia. Muchos ya se encuentran agotados emocionalmente.

Las personas con una alta vocación de servicio, como es el caso de los profesionales de de la salud, suelen tener valores e ideales muy acendrados que influyen en la elección de la carrera y en su toma de decisiones de todos los días. Son esos valores, esos ideales y la práctica de los mismos en el día a día los hacen fuertes para estar por los demás, pero a la vez los exponen personalmente a un alto riesgo de estrés. Al poner el interés de los demás por encima del propio, no suelen buscar ayuda porque su salud personal no les parece una prioridad; su resistencia y capacidad de soportar dificultades sin quejarse puede hacer que no advieran síntomas significativos o el sufrimiento propio.

Sin embargo, existen evidencias que sugieren que un manejo temprano de estas emociones es efectivo, si se quieren evitar consecuencias que a futuro pueden ser muy graves, como el sindrome de estrés post-traumatico. Más allá del vital apoyo de los afectos y colegas del servicio para apoyarse mutuamente, hay muchas cosas que los profesionales pueden hacer para sobrellevar estas emociones.

La mayoría de los especialistas en estrés traumático coinciden en estas medidas de auto-cuidado:

  • Monitoree su propio estado y ritmo de trabajo
  • Conecte regularmente con colegas, familia y amigos
  • Trabaje en equipo; genere alianzas
  • Participe de grupos colaborativos para fomentar la resolución de problemas, el intercambio de recursos  y el apoyo mutuo
  • Tómese breves descansos para relajarse y controlar el estrés
  • Busque supervisión y consulte regularmente a sus pares
  • Destine tiempo de descanso para el cuidado básico del cuerpo y refrescos
  • Recurra a información precisa y tutoría como ayuda para tomar decisiones
  • Circunscriba la ansiedad a las amenazas reales
  • Haga todo lo posible para que las conversaciones sean productivas y evite los miedos generalizados
  • Concentre sus esfuerzos en lo que está a su alcance
  • Acepte aquellas situaciones que no se pueden cambiar
  • Fomente un espíritu de fortaleza, paciencia, tolerancia y esperanza
  • Evite trabajar demasiado tiempo solo sin consultar con colegas
  • Evite trabajar «a toda hora» con pocos descansos
  • Evite sentir que no está haciendo lo suficiente