LIDERAZGO Y SEGURIDAD DEL PACIENTE Los 6 dominios

¿Qué deberían hacer los Directores Generales de las organizaciones de salud para desarrollar y mantener una cultura de seguridad?

Establecer una visión convincente de la seguridad: La visión de una organización refleja prioridades que, cuando se alinean con su misión, establecen una base sólida para el trabajo diario. Al integrar una visión de la seguridad total del paciente y del personal dentro de la organización, los líderes de la atención médica demuestran que la seguridad es un valor fundamental.

Valorar la confianza, el respeto y la inclusión: Son principios a demostrar en toda la organización y con los pacientes y sus familias. Son esenciales para que los líderes puedan crear y mantener una cultura de seguridad. Para lograr un daño cero, los líderes deben asegurarse de que sus acciones sean consistentes en todo momento y en todos los niveles de la organización. La confianza, el respeto y la inclusión son normas no negociables que deben abarcar la sala de juntas, los quirófanos, los departamentos clínicos y toda la fuerza laboral.

Seleccionar, desarrollar e involucrar a la Junta Directiva: Los consejos de administración desempeñan un papel fundamental en la creación y el mantenimiento de culturas de seguridad. Los CEOs son responsables de asegurar la educación de los miembros de su Junta Directiva sobre la ciencia de la seguridad, destacando su importancia y los procesos para mantener seguros a los pacientes y al personal. Las juntas deben asegurar que se releven las principales métricas de seguridad y de cultura. Las mismas deben ser revisadas, analizadas y actualizadas de manera sistemática.

Priorizar la seguridad en la selección y desarrollo de líderes: Es responsabilidad del CEO, en colaboración con la Junta, incluir la rendición de cuentas por la seguridad como parte de la estrategia de desarrollo de los líderes de la organización. Además, la identificación de médicos, enfermeros y otros líderes clínicos como “campeones de la seguridad” es clave para cerrar la brecha entre el desarrollo de liderazgo administrativo y clínico. El CEO debe establecer y difundir por toda la organización su expectativa de que todos los líderes clínicos tengan una formación relevante en seguridad.

Liderar una cultura justa y premiar a quienes la aplican: Los líderes deben poseer un entendimiento profundo de los principios y comportamientos de una cultura justa, y estar comprometidos a enseñarlos y modelarlos. El error humano es y siempre será una realidad. En un marco de cultura justa, la atención se centra en abordar los problemas sistémicos que contribuyen a los errores y al daño. Si bien los médicos y el personal son responsables de responder cuando conscientemente violan normas y procedimientos, se los apoya cuando el daño es producto de un error humano involuntario a raíz de una falla en el sistema. En esta cultura se estimula la notificación de errores, fallas, casi accidentes y eventos adversos. En una verdadera cultura de justicia, todos los miembros de la fuerza laboral, están capacitados y no tienen miedo de expresar sus preocupaciones sobre las amenazas a la seguridad de los pacientes y de la fuerza laboral.

Establecer expectativas de conducta en toda la organización: Los líderes de alto nivel son los responsables de establecer una alta conciencia de  seguridad en todos los médicos y la fuerza laboral y, quizás aún más importante, en ser ellos mismos modelos de estos comportamientos y acciones. Los mismos incluyen, pero no se limitan a, transparencia, trabajo en equipo, comunicación efectiva, cortesía y retroalimentación directa y oportuna. Estos compromisos culturales deben ser comprendidos y aplicados por igual a toda la fuerza laboral, independientemente de su rango, función o departamento.

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