Celulares y tablets en hospitales. Conozca los riesgos

La utilización de teléfonos celulares inteligentes (smartphones), tablets y otros dispositivos electrónicos personales (DEPs) viene aumentado significativamente en los últimos años, una tendencia que difícilmente se revierta. Cerca del 90% de los profesionales los utilizan para interactuar entre ellos y con los pacientes.

Los dispositivos electrónicos personales (DEPs) tienen muchas funciones que los hacen muy útiles para la atención médica. Ayudan a reforzar la comunicación del equipo de salud, ofrecen un rápido acceso a información sobre el paciente o a material de referencia y promueven la satisfacción de los pacientes internados permitiendo que se mantengan conectados con su vida de todos los días. Los médicos también pueden usar los DEPs para acceder a la historia clínica electrónica de sus lugares de trabajo, para monitorear signos vitales de sus pacientes y para promover la educación en salud de sus pacientes.

Sin embargo, los DEPs también presentan una serie de riesgos que deben ser abordados:

  • Seguridad y confidencialidad

La capacidad que tienen los dispositivos electrónicos personales (DEPs) de acceder, procesar y almacenar datos sobre los pacientes trae aparejada una gran variedad de riesgos regulatorios y legales que deben ser analizados para garantizar que la información contenida en la historia electrónica sea protegida de manera razonable y apropiada. La falta de protección del secreto médico y la integridad de las historias expone a los profesionales y a las instituciones a violaciones de la ley de derechos del paciente.

 

  • Distracciones

La creciente presencia de celulares y dispositivos personales en las áreas de atención de pacientes hace que sea muy fácil para el personal ceder a la tentación de seguir asuntos personales revisando sus mensajes y correos o chequeando redes sociales mientras están en el trabajo. Existen reportes de personal utilizando sus celulares o tablets aún durante cirugías para realizar llamadas personales, enviar mensajes de texto o mails, ver redes sociales o comprar en línea. Estas distracciones pueden llevar a un aumento en el número de errores

 

  • Ruidos molestos

Los pacientes internados, además de quienes los cuidan o  visitan, suelen utilizar sus celulares, tablets o laptops para escuchar música, jugar o acceder a entretenimientos online. La utilización de estos DEPs impacta negativamente sobre el nivel de ruido de los hospitales, que de por sí suele ser alto.

  • Problemas de seguridad informática

Cualquier dispositivo capaz de acceder a la red del hospital puede servir de vehículo para la transmisión de virus informáticos, haciendo al sistema más vulnerable y abriendo la posibilidad a brechas de seguridad.

 

  • Contaminación cruzada

Además de los virus electrónicos, los microorganismos “tradicionales” también pueden hacer que los celulares y tablets sean inseguros. Numerosos estudios han demostrado que los DEPs son excelentes caldos de cultivo para una gran variedad de virus y bacterias;  su existencia en el ámbito del cuidado de la salud conlleva siempre el riesgo de contaminación cruzada.

  • Interferencia electromagnética

En el pasado, la posibilidad de que la interferencia electromagnética (EMI, por sus siglas en ingles), pudiera afectar el funcionamiento de equipos médicos cercanos era una verdadera preocupación. Hoy se sabe que, si bien puede existir EMI, principalmente con equipos médicos viejos, el riesgo de que esta interferencia pueda afectar negativamente la seguridad de los pacientes es bajo. Actualmente se consideran rígidas y generalmente innecesarias las políticas que prohíben el uso de celulares y tablets en ciertas áreas del hospital sobre la base exclusiva de la posibilidad de interferencia electromagnética,

 

  • Problemas con el intento de recarga

El intento de recarga de celulares, tablets y demás DEPs en los hospitales también puede generar peligros. Existe la posibilidad de que los pacientes o visitantes utilicen fuentes de energía que están diseñadas para otros propósitos (Ej: puertos USB de quipos médicos) o, peor aún, que desconecten algún equipo médico crítico para acceder a un enchufe.

 

  • Limitaciones de la pantalla

Los médicos y enfermeros pueden querer utilizar sus celulares para acceder a la historia clínica electrónica  o bien utilizar ciertas apps para ver, por ejemplo, imágenes de radiología. Si bien esto aparece como deseable en teoría, el menor tamaño de la pantalla del celular puede, en la práctica, hacer que los médicos pasen por alto información importante o que no adviertan ciertas cosas que habrían visto en una pantalla más grande o con mejor resolución.

 

  • Aumento de tráfico y lentitud de la red Wi-Fi

Cuanto más son los equipos que acceden a la red Wi-Fi de la institución, mayores son las posibilidades de que se sature la red. Para poder cumplir con la creciente demanda sin que se afecten aplicaciones online que son críticas (ej: telemetría en tiempo real que operan con frecuencias Wi-Fi), se pueden llegar a requerir upgrades de infraestructura costosos.

Fuente: “Celulares, Tablets y Dispositivos Electrónicos Personales en Instituciones de Salud. Conozca sus riesgos”  Biblioteca virtual NOBLE ®. Septiembre 2016.